Hola!!! Amigas, hermanas, señoritas, abuelas y niñas…. Sabías que el Señor nos creó porque deseaba tener Comunión con nosotras, y nos dio su Bendición.
Nosotras podemos cambiar las circunstancias mientras clamamos a Él y encontramos respuestas a nuestras peticiones (Hechos 10:4) Conociendo su voluntad y estando equipadas para el éxito.
Estando cerca del Altar podemos oír su voz, sentir su amor y tolerancia. Existen situaciones difíciles de sobrellevar pero el Espíritu Santo mismo ruega a Dios por nosotras (Romanos 8:26)
Usted tendrá que enfrentar momentos tristes, angustias y sentirá que su confianza disminuye, pero recuerde que el Señor ha prometido suplir todas las necesidades y la animo a que espere en Dios (Salmo 43:5)
Piense en el Profeta Elías, quien se acostó debajo de un enebro porque Jezabel había amenazado su vida. Entonces Dios mandó un ángel para atenderlo y asegurarle que todavía tenía una gran tarea para realizar.
Otro ejemplo es cuando Pablo afrontaba las peripecias de un naufragio, el Señor le dijo que tuviera ánimo porque Él no permitirá que su siervo pereciera.
Nunca se olvide del Salmo 57:2 si Clamamos al Dios altísimo, Él nos favorece….
Rvda. Aída Dos Santos
Tesorera Nacional D.U.C.