Estamos llegando a otro fin de año, si es que el Señor lo permite, es un tiempo de balances. ¿Qué hice, que deje de hacer, que es lo que deje a mitad de camino? Bueno vamos a dejar que el Espíritu Santo nos hable, es lo mejor. Pasaremos también por todo un movimiento, compras, torbellino, en el que nosotras sin querer a veces también nos encontramos envueltas, Pero para el cristiano es tiempo de PAZ sabiendo que Dios ha provisto el mejor regalo a través de su hijo Jesucristo la VIDA ETERNA, entonces preparémonos para festejar el cumpleaños de nuestro salvador.
Es tiempo de regocijo de celebración. Festejemos esta navidad sin dejar de recordar aquella en la cual Jesús no tuvo un buen lugar para su nacimiento ¿dónde está el niño, que lugar has elegido para él? El mejor lugar es tu corazón.
Hoy en día hay muchos que no invitan a Jesús a su fiesta de navidad, somos nosotras quienes podemos hacerles cambiar esta actitud. El Señor Jesucristo quiere estar presente en cada vida, en cada hogar, este tiempo nos brinda la oportunidad para dar a conocer el AMOR de DIOS, que tomando forma humana vino a habitar entre nosotros ¡Que amor incomparable!
FELICES FIESTAS MIS QUERIDAS HERMANAS!