La orden era necesaria y determinante. Su responsabilidad como líder era recordar primero a los nobles, luego a los oficiales y por último al resto del pueblo que no habían vuelto en vano a su tierra.
Eran el remanente que reconstruirían los muros de los que en otro tiempo habían dado forma a la esplendorosa Jerusalén., y ni siquiera la oposición de sus más persistentes enemigos interrumpiría la obra.
Si diéramos un vistazo a los antecedentes que formaron a Nehemías, no encontraríamos que hubiere concurrido a una escuela de leyes, ni forjado en un liceo militar, ni muchos menos que hubiere recibido un doctorado en ciencias políticas; solo la mención de que es un copero a las órdenes del Rey más poderoso del Imperio dominante en aquellos días.
Quizá al estar cerca de Artajerjes y de alguno de sus ministros ayudó a su capitación informal: Pero la sensibilidad, el empeño, la seguridad y el emprendimiento procedían de la Escuela de Oración Intercesora, en la que acrecienta el alma y el espíritu de quienes buscan a Dios.
Nehemías sabía cómo escuchar las malas noticias y como actuar frente a ellas.
Lo demuestra en Susa, cuando escucha el estado lamentable de su gente en Judea y entra en ayuno y oración por algunos días, recibiendo la respuesta divina en un lapso aproximado de cinco meses, cuando el Rey lo comisiona a la región de Judea para reconstruir los muros.
No se quedó con la imagen triste y deplorable de un Pueblo con ningún tipo de posibilidades, vio por la fe lo que se podía volver a restaurar aceptando los desafíos a pesar de que ello significara derramar largas horas de lágrimas ante el Señor.
También cuando en pleno trabajo ya en Jerusalén debió soportar las estrategias sicológicas de la difamación y las amenazas de de ser invadidos y destruidos por el horonita Sanbalat y sus cómplices, para que desistieran del proyecto que se habían propuesto, agregados a esto el miedo de algunos judíos que por su cansancio declaraban anticipadamente derrota de sus labios, el ex -copero entra no solo en oración intercesora sino que se permite dar un pequeño seminario de cómo alabar a Dios en medio de las dificultades. Sin dudas que era un hombre que sabía donde estaba en Dios y hacia donde iba.
Dios inspiraría un plan que no solo desbarataría los planes de los oponentes sino que afianzaría la unidad familiar, templaría el carácter de los edificadores como restauradores y guerreros a la vez.
Además fortalecería la solidaridad de un Pueblo que a pesar que la obra era grande y extensa y las distancias podrían debilitar la comunicación en caso de ataque, el toque de la trompeta alertaría y pondría en rápida convocatoria a los grupos para defenderse entre sí.
Los adversarios nada pudieron hacer contra un Pueblo unido, y seguro de lo que estaba haciendo.
Buenas son las palabras que Nehemías cuando expresa:
“En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros” Neh.4:20
En estas horas preliminares a nuestra Primer Cumbre Nacional de Oración tiene que primar lo que hubo en Nehemías, que lo llevó no solo a ver, identificarse e interceder por lo que estaba viviendo su Pueblo, sino también a ser parte del plan de restauración de un pueblo que se creía que nunca más se levantaría.
Nosotros como líderes, en cualquier orden en que estemos, sentiremos que no podemos quedar expectantes, seremos protagonistas de un nuevo tiempo que ya estamos viviendo en El y anhelaremos ser utilizados como nunca antes en nuestros ministerios..
Suplicaremos, por los oprobios, por las oposiciones y tantas situaciones que nos han hecho mal y que deben ser restauradas.
Pero también alabaremos por lo que El Señor forjará en muchos de nosotros; por los planes que Inspirará a nivel Nacional y en cada una de las regiones.
El día convocado será como el toque de la trompeta en los días de Israel, en cada lugar en que hubiéremos establecido como punto de Oración sentiremos nuestra identidad Cuadrangular con cada directivo, supervisor, superintendente, coordinador, pastor local, misionero, ministro de alabanza, líder departamental, maestro, consejero y a todos los que son parte de reconstruir lo muros de nuestra institución.