La Región de Cuyo es basta en extensión y rica en recursos humanos, en casi todo su territorio hombres y mujeres predican la Palabra del Señor, sin tomar en cuenta las horas invertidas, las distancias o los contratiempos.
Al sur de la Provincia de Mendoza, a más de 250 km de distancia de la Capital, se alza el Departamento de San Rafael, tierra rica para el cultivo de hortalizas y frutales, con un despliegue de ríos y montañas que hacen del lugar un bello rincón natural y un maravilloso paseo turístico.
Pero no todo es paseo y placer, no al menos para muchos que debieron y deben trabajar sacrificado y duro para mantener una familia que en ocasiones es numerosa, con poco ingreso, escasos recursos y múltiples limitaciones.
Mónica Patricia Bordón, es la menor de once hermanos, su papá trabajaba en la minería y su mamá atendía la casa, era una familia más, que hacía lo que podía…pero Dios tenía otros planes para ellos y se los hizo saber.
Ella era niña cuando la mamá la llevaba a la Iglesia; le puso la pollerita y una Biblia bajo el brazo, juntas oraron, juntas clamaron; aquella madre: imaginaría, Pensaría, Soñaría con ver su a su hija un día parada predicando el evangelio a toda criatura? Quizás no, pero en el pequeño corazón de una nena de 9 años se gestaba una Líder, una mujer de fuerza, una esposa y compañera, una mamá comprometida con la lealtad y el servicio.
La Rvda. Patricia Bordón hace 30 años que trabaja en un consultorio oftalmológico, se casó con el hombre soñado, juntos se iniciaron en el ministerio pastoral, pero a los pocos años el Señor presenta mejores planes para Dante y lo llama a su presencia, Patricia sola con una hija pequeña y un bebé en el vientre se sacudió el polvo, arremango los puños se ajustó el calzado y se puso frente a la Iglesia para seguir adelante con el servicio para el cual había sido apartada.
Alguien dijo que sería fácil? Nadie; pero ella sabe que la tarea no es imposible, es admirada, querida y respetada por la comunidad sanrafaelina, cuenta con el respaldo de la Iglesia que hace ya 15 años pastorea sin su esposo (pero está íntimamente acompañada por sus hijas Solana y Ana más los hermanos en la fe).
Sencilla, prudente y cauta en muchas oportunidades, invierte su tiempo entre quehaceres domésticos, trabajo y ministerio.
Fiel, amiga y sincera; predica, ayuda, sonríe, aconseja, anima a otros a creer que estar con Cristo no es una opción es la razón de vivir! Con su ejemplo a dejado bien sentado que Jesús es su TODO.
Alguien dijo;
Los cercanos la llaman Patri, la Iglesia la llama Pastora, pero el mejor título que le calza es: AMIGA, de ella de quien poco se sabe y nada se habla, vaya hoy
Comentarios
A la pastora Patricia: No son muchas las mujeres como Ud. MI admiracion y respeto por ser como Jesús.
Un abrazo
Gabriela
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